BPR

La barrera permeable reactiva (BPR) es una ténica de saneamiento de yacimientos contaminados.

El principio de su funcionamiento se basa en la escavación de una zanja en el extremo inferio de las aguas subterráneas del terreno a recuperar. Esta zanja se llena de un material reactivo, capaz de degradar los contaminantes a sustancias no tóxicas o de menor toxicidad.

Este material puede ser adsorbente, filtrante o biológico, capaz de degradar la contaminacion; los movimientos de la falda acuifera fuerzan al agua contaminada a pasar a través de la barrera, en la que ocurren reacciónes biológicas y redox, que reducen la concentración de algunos contaminantes.

El objetivo de esta técnica es evitar la propagación de la contaminación liberada del suelo a las aguas subterráneas, a zonas situadas fuera del lugar de rehabilitación.

El prototipo de BPR simula el flujo de filtración lenta de las aguas subterráneas y el vertido de una disolución que contiene hidrocarburos de petróleo.

De este modo, se produce una pluma artificial de contaminación que, gracias al flujo de agua subterránea, atraviesa la barrera reactiva.

El objetivo del prototipo es analizar la difusión de la contaminación y la capacidad de la barrera de degradar el contaminante antes de que la atraviese completamente.

El prototipo esta formado por un recipiente transparente dividido en apartados comunidados, en los que se ha introducido terreno experimental contaminado.

En el centro del recipiente se ha reproducido una barrera permeable biorreactiva, constituida por un diafragma rellenado con capsulas inoculadas por microorganismos aislados por su capacidad de degradar contaminantes orgánicos de interes (HTP e HAP).

Una combinación de zeolita modificada y biocápsulas inoculadas (SBP) se probaron en el prototipo, dando resultados positivos.

Se puede utilizar una combinación de zeolita modificada y cápsulas inoculadas para obtener un efecto sinérgico; las zeolitas gracias a su función adsorbente pueden disminuir el nivel de hidrocarburos a través de procesos fisico-químicos, mientras las cápsulas inoculadas con microorganismos seleccionados pueden remover la contaminación residual mediante biodegradación.